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Reservas marinas en España La pesca submarina... en peligro de estinción

Ya lo decía Bob Dylan: “los tiempos están cambiando”. Nuestra sociedad ha experimentado una serie de cambios en las últimas décadas que nos afectan a todos en nuestra vida cotidiana. Cambios sociales, económicos, tecnológicos, y también medioambientales. La pesca submarina, como muchas otras actividades, se ha visto afectada por estos cambios. Lejos quedan aquellos días en que los pescadores submarinos salían por las playas equipados con rudimentarios equipos y con grandes capturas, y eran vistos como auténticos héroes que osaban desafiar un medio tan hostil como es el fondo del mar. El nuevo escenario es muy diferente a éste.

 

10 de julio 2009

En La era en que vivimos la conciencia ecologista está tomando mucho protagonismo. Como toda ideología o movimiento social, cuando adquiere una dimensión suficiente como para influir en el futuro de esa sociedad, a su vez también surgen interpretaciones extremistas, radicales y muy polarizadas. La realidad es que aquellas proezas de nuestros abuelos y padres con el fusil,  hoy se ven como atentados al medio. ¿Son ataques infundados fruto de la manipulación y de la ignorancia?¿que hay de cierto en estas opiniones? ¿Es el pescador submarino tan dañino como lo pintan?¿qué impacto real tiene esta actividad sobre el medio? ¿somos simplemente una “cabeza de turco” que sirve para justificar acciones de los políticos en pos de una supuesta protección del medio ambiente? Son preguntas recurrentes que lanzamos a los que nos atacan y que también deberíamos responder nosotros mismos, de forma crítica y sincera. Es un primer paso, imprescindible antes de pasar a la acción... el futuro de la pesca submarina esta en juego. ¡Ahora, de verdad!

Reservas anti-pesca submarina
Esta nueva conciencia ecologista ha derivado, en algunos ámbitos, hacia la radicalización lo que ha hecho que los ataques a nuestro deporte sean cada vez más drásticos y frecuentes. Los ataques han traído como consecuencia una legislación cada vez más restrictiva y una erradicación prácticamente total de nuestra actividad en las reservas de nueva creación, en muchas de las cuales es casi la única actividad “extractiva” prohibida. Es el caso de algunas de las nuevas “Reservas Marinas de Interés Pesquero” promovidas por el Gobierno central (ver más adelante) .
Aunque cueste de entender y nos parezca injusto que se discrimine siempre a la pesca submarina, la realidad es la que es. De poco ha servido la actitud autocomplaciente de considerarnos el único tipo de pesca verdaderamente selectiva. Esta claro que los demás no lo ven así. La situación actual viene anunciándose desde hace tiempo, y nosotros como, colectivo, tenemos nuestra parte de culpa, y si bien es cierto que no toda, no es menos cierto que solo nosotros podemos frenar esa tendencia... ¿Cómo? En primer lugar siendo críticos con nosotros mismos, viendo que hemos hecho mal, que podemos cambiar y actuar.

Las reservas marinas: tipología
Actualmente son 26 las Reservas Marinas o espacios protegidos que han sido creados por las Administraciones Pesqueras en España. Las competencias para crear una reserva marina dependen de su localización: si se pretende proteger una zona de aguas interiores las competencias recaen en los gobiernos de las Comunidades Autónomas. Las competencias en aguas exteriores son del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino. Las aguas interiores son aquellas que quedan dentro de la línea imaginaria trazada entre dos cabos, siendo las exteriores el resto por fuera de esta línea.
Estas reservas protegen sólo “espacio marino”, su objetivo principal es la conservación del medio con el objetivo de preservar los intereses del sector pesquero profesional de la zona y garantizar la sostenibilidad de los pescadores profesionales, permitiendo que éstos, previa autorización, continúen faenando en la zona de la reserva. Por este motivo también se conocen como Reservas Marinas de Interés Pesquero. Este tipo de reservas restringen drásticamnente y prohiben multitud de actividades (pesca recreativa, navegación, fondeo, buceo, etc)  dentro de sus límites pero permitir ciertos tipos de pesca “tradicionales” tan poco selectivos como son los trasmallos, nasas o palangres.
Actualmente el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino gestiona 10 reservas. De estas 10 reservas, 4 de ellas tienen la gestión compartida entre el Ministerio y las Administraciones pesqueras de las respectivas Comunidades Autónomas. Son las de la Isla de Tabarca, la Isla Graciosa, la de Cabo de Palos y la Punta de la Restinga. Estas Comunidades Autónomas también han creado Reservas Marinas en sus aguas interiores, un total de 14 reservas que dependen de los respectivos gobiernos autonómicos.

Los parques naturales
A parte de las reservas, existe otra figura de protección que veta la pesca submarina. Son los parques naturales. Éstos, a diferencia de las reservas marinas, suelen ser de tipo marítimo-terrestre, es decir, combinan zonas marinas y terrestres. Su finalidad es la protección de la biodiversidad de las zonas protegidas. Los responsables de su creación son el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino para las aguas exteriores y la Consejería de Medio Ambiente de cada comunidad autónoma para las aguas interiores. En España existen dos Parques Naturales Marítimo-terrestres: Cabrera en Mallorca y las Islas Atlánticas en Galicia.

Las últimas reservas: Cala Ratjada y las Illes Formigues de Palamós
Hasta hace poco, las zonas elegidas para crear una “reserva marina de interés pesquero” eran poco frecuentadas y estaban alejadas de zonas habitadas, normalmente eran islas como Columbretes, Cabrera o Tabarca. Zonas que en principio ya tenían una moderada afluencia de pescadores recreativos, buceadores o turistas. La creación de estas reservas en su día creó poca polémica. Pero en las últimas reservas creadas y los proyectos que se plantean de cara al futuro esto cambia radicalmente. Se plantea proteger zonas muy frecuentadas por turistas y cerca de grandes núcleos de población. En estas zonas son muchos los pescadores recreativos que se quedan sin un lugar para ir a pescar. Dos ejemplos de estas reservas son las de Cala Ratjada en Mallorca, que entró en vigor en 2007, y el proyecto de Reserva de interés pesquero de Palamós, que se pretende que entre en vigor este 2009.
Este último caso es especialmente significativo al producirse en una zona muy poblada, en plena Costa Brava catalana. Está en proyecto realizar una reserva marina de interés pesquero tomando como centro las Islas Formigues, pero que abarcará una gran extensión de costa, donde se limitarán e incluso prohibirán gran cantidad de actividades. La pesca submarina consta como prohibida en el ante-proyecto que ha presentado el Ministerio en encuentros informales con la población. Esta reserva está promovida por el Ayuntamiento de Palamós y la Cofradía de Pescadores de esta localidad. El revuelo, ya que afectará una zona muy amplia y muy turística. Se ha creado una plataforma llamada Fòrum Social del Litoral Gironí, que agrupa 103 entidades de diversos sectores que se han manifestado en contra del proyecto de reserva.


Y en el futuro…
Parece que la avalancha de reservas que están por llegar es imparable. La Unión Europea (UE), dentro de su política estructural, ha demandado a sus estados miembros la creación de “reservas marinas de interés pesquero” en una buena parte de sus aguas, para conservar sus recursos pesqueros. Para llevar a término estas reservas, la UE ha puesto a disposición de los países parte de los fondos IFOP (Instrumento Financiero para la Orientación de la Pesca), que se encargarán de subvencionar el coste de estas reservas. Ante esto, que será inevitable, la única solución posible parece luchar para que la pesca submarina quede incluida en el plan de usos como actividad permitida.


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