

Pasar a la acción
Este año, como suelen serlo todos cuando empiezan, es muy importante para el futuro de nuestro deporte. Desde hace días se respira una calma engañosa. El silencio de la administración central sobre la Reserva de las Illes Formigues, ha serenado un poco los ánimos y ha abierto alguna esperanza a nuestro colectivo. De hecho ya han transcurrido los dos primeros meses del año y aún no se ha hecho público el plan de usos de la reserva, cuando inicialmente dicha reserva debería estar en marcha el 1 de enero de 2010. Fuentes cercanas al Ministerio responsable declararon que la fuerte oposición por parte de distintos sectores, entre los que está el de la pesca submarina, han hecho que se replanteen algunos de los términos en los que se quería organizar la gestión de este espacio natural. Ahora solo queda esperar y estar muy atento, con las armas listas, para pelear para no quedar excluidos, una vez más.
Lo que suceda en esta reserva es de suma importancia, pues puede marcar un antes y un después en la creación de futuras reservas en el resto del territorio español. Hasta ahora todas las reservas marinas de interés pesquero” se daban en lugares algo aislados, con una baja afluencia humana en la mayor parte del año. Ésta es la primera reserva que pretende realizarse en una zona muy turística y masificada. El plan de usos definitivo puede convertirse en un referente a aplicar en otras zonas con características similares. Debemos pensar que la mayor parte de espacios aislados ya están protegidos (Alborán, Columbretes, Cabrera, El Cabo de Gata, etc) y que los futuros espacios protegidos que han de venir serán en zonas con una importante presencia humana, en litorales turísticos como el caso de les Illes Formigues. Si la pesca queda excluida como actividad en Las Formigues, también lo quedará en futuras reservas de este tipo. Por esta razón es de vital importancia luchar con todos nuestros recursos para que esto no suceda.
En comunidades como Galicia la lucha contra la administración por parte de la Federación, clubes y otras asociaciones es constante, y a pesar de tenerlo casi todo en contra, nunca tiran la toalla. En Catalunya el colectivo de pescadores submarinos ha empezado a dar, este año pasado, muestras de unión, enfrentándose a la administración con diversas estrategias, incluida una masiva manifestación. Está claro que las adversidades unen a la gente y debemos aprovechar un momento como este para que nuestra voz se oiga. Nuestro futuro depende de ello. Es momento de pasar a la acción.
Jordi Chias